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SESIÓN CONTINUA     Por Lola Yeves

LA ESCALERA DE CARACOL   (15.01.22)

Director: Robert Siodmak. Reparto: Dorothy McGuire, George Brent, Kent Smith, Ethel Barrymore, Rhys Williams, Rhonda Fleming, . Guion: Mel Dinelli. Música: Roy Webb. Fotografía: Nicholas Musuraca.

En el Hotel Village del pequeño pueblo de Vermont, Nueva Inglaterra, mientras se proyecta una película muda en el salón, se está cometiendo un crimen en una de las habitaciones. Entre el público que asiste a la película, se encuentra Helen Carper (Dorothy McGuire), una joven muda que trabaja como criada de la Señora Warren (Ethel Barrymore), una anciana enferma. Con este nuevo asesinato, pues ya van tres, crece el miedo y la preocupación entre los conocidos de Helen, porque las víctimas tenían en común algún tipo de defecto físico. ¿Será Helen la siguiente?

   “Tú no tienes familia ni a nadie que se preocupe por ti, y no dejo de preguntarme ¿Cuánto tiempo te va a gustar todo eso? Hablo del trabajo que haces con los Warren. Tu querías ser maestra o enfermera. ¿Te vas a resignar fatalmente sin hacer ningún esfuerzo, para recuperar la voz?” (Doctor Parry en La escalera de caracol).

La escalera de caracol, adaptación de la novela de la escritora inglesa Ethel Lina White, Algunos deben mirar, es una película de misterio psicológico. La puesta en escena está muy cuidada, resalta esa atmosfera de suspense que se crea con la utilización de luces, sombras y sonidos inquietantes, clara influencia del expresionismo alemán. Todos estos ejemplos de efectos en la ambientación destacan en escenas como la de la caída de la llave de Helen en el agua durante la tormenta mientras alguien la sigue. Blanche descendiendo por la escalera de caracol con una vela en las manos. La desesperación de Helen pidiendo ayuda desde la ventana o su imagen reflejada en el espejo.

   “Helen, recuerda lo que te he dicho, no te fíes de nadie” (Albert Warren en La escalera de caracol).

Con un argumento sencillo pero sólido, la acción de la película se desarrolla en la casa, durante una tormenta. Según van apareciendo los personajes, conoceremos a Blanche (Ronda Fleming), la secretaria del profesor Albert Warren (George Brent), un hombre tranquilo; a Steve Warren (Gordon Oliver) hermanastro de Albert y mujeriego. A La resignada enfermera Barker (Sara Allgood), la cocinera avispada señora Enma Oates (Elsa Lanchester) y a su marido Señor Oates (Rhys Williams). Y por supuesto a la autoritaria y malhumorada señora Warren y a la cándida Helen.

   “Hasta con los ojos cerrados parece vigilarte igual que un mal espíritu” (Enfermera Barker en La escalera de caracol).

La escalera de caracol es una película importante por lo mucho que ha influido en el cine posterior y por el impacto que tuvo en su momento: abordar los asesinatos en serie cometidos por un psicópata.

Robert Siodmak (1900-1973) fue un director de cine estadounidense. Nació en Menphis, Tennesse, pero su infancia y adolescencia la pasó en Alemania. Sus comienzos en el cine fueron como rotulista de películas mudas y ayudante de director. A finales de los años 20 logra convencer a Seymour Nebenzal para que financie una película escrita por su hermano Kurt Siodmak, un gran amigo llamado Billy Wilder y él mismo. En los años 30 emigraría a EEUU huyendo del nazismo. En Holywood rodaría Forajidos y El temible burlón, ambas interpretadas por Burt Lancaster. Regresaría a Alemania en los años 50 después de la caída de Adolf Hitler, allí rodaría películas críticas sobre el nazismo.

Dorothy McGuire (Dorothy Hackett McGuire1916-2001) fue una actriz estadounidense. Sus comienzos como artista fueron en obras veraniegas. En los años 40 decidió ir a Hollywood, allí el productor David O.Salznick le ofrecería un papel para la película Claudia. A partir de entonces le llegarían más ofertas. Trabajaría en Lazos humanos, Hasta el fin del tiempo, La barrera invisible. Por esta última estuvo nominada al Oscar. En los años 70 y 80 se fue distanciando del cine, una de sus últimas apariciones fue en la serie Hombre rico hombre pobre.

Ethel Barrymore (1879-1959) es una actriz estadounidense cuya familia formaba parte del mundo del espectáculo y teatro. Desde muy pequeña destacó en obras de teatro que representaba. Su primera actuación en Broadway fue en la obra de teatro El capitán Jinks y los caballos marinos. En los años 40 se traslada a Hollywood, donde intervendrá en multitud de películas. Como homenaje a toda su trayectoria artística y colaboración a el mundo de la interpretación, el Teatro de Nueva York lleva su nombre.

Como curiosidad, hay quien dice que Charles Laughton, gran amigo de Robert Siodmak, aparece en la película en La escalera de caracol en la figura de Carrelton, (C de Charles y ton de Laughton) el perro con el que Elsa Lanchester, mujer en la vida real de Laughton, tiene sus más y sus menos. ¿Una manera de agradecimiento por la ayuda de Laughton a su carrera cinematográfica?

La escalera de caracol, una película donde las apariencias engañan y nada es lo que parece.

   “La única clase de belleza que respetaba era la fortaleza” (Señora Warren en La escalera de caracol).

 

LOS SIETE SAMURÁIS   (29.01.22)

Director: Akira Kurosawa. Reparto: Toshiro Mifune, Takashi Shimura, Minoru Chiaki, Daisuke Kato. Guion: Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto, Hideo Oguni. Música: Fumio Hayasaka.

Es el año 1586, durante el período Sengoku, en un pequeño pueblo japonés los campesinos están hartos y desanimados porque periódicamente son atacados por un grupo de bandidos que además les roban las cosechas. Tras una larga discusión y ante el consejo del anciano del pueblo, deciden ir a la ciudad en busca de samuráis para contratar su protección. Pero tienen un problema, no tienen dinero, solo pueden ofrecer a cambio de su ayuda, comida y techo. ¿Conseguirán convencer a los samuráis?    “Anciano, estoy muy preocupado, nuestras muchachas se vuelven locas por los samuráis, supongo que a los aldeanos no les gustará que ellos las seduzcan”. (campesino en Los siete samuráis)

Los siete samuráis es una película épica japonesa que retrata muy bien las costumbres y el estilo de vida de esa época feudal. De hecho, nuestros siete protagonistas representan a esos samuráis sin empleo que vagabundeaban por las aldeas después del fin de las guerras tribales, cuando Japón es unificado. Así se nos presenta a cada uno con sus problemas, con su pasado, su propio drama pero sin olvidar el honor, valor y respeto que les caracterizaba. Kambei (Takashi Shimura), es un veterano de guerra con bastante carisma y sin nada que perder, accede a cooperar y empieza a buscar samuráis que estén dispuestos a ayudar a los campesinos sin obtener nada a cambio. Se le unirá Kyuzu (Seiji Miyaguchi), que solo vive para perfeccionar el arte de su espada y que tiene un gran momento cuando se adentra en la base de los bandidos para robar un fusil. Aparecerá Katsushiro (Isao Kimura) un joven aprendiz que ansía llegar a ser un gran samurái. Kikuchiyo (Toshiro Mifune), que nos demostrará su humanidad en la escena que saca un bebé de una casa incendiada. Accederan también a colaborar Gorobei (Yoshio Inaba), Shichiroji (Daisuke Kato) y Heihachi (Minoru Chiaki).

   “Las mayores amistades surgen de los encuentros casuales”. (Samurái Gorobei en Los siete samuráis)

Akira Kurosawa nos sorprende con una película que, además de durar ¡3 horas y 27 minutos! nos atrapa desde los primeros acordes hasta el final. Con una gran puesta en escena, montaje, vestuario y maquillaje. Grandiosa su banda sonora, y eso que Kurosawa temía que la música autóctona japonesa no fuera comprendida por la generación de los cincuenta ni por el público occidental al que pretendía captar. Pero Fumio Hayasaka encontró la solución combinando ambos conceptos. Compuso la partitura a partir de la música japonesa ancestral y la adaptó para una orquestación e instrumentación convencional, clásica y netamente occidental. Recurrió al “leitmotiv” (del alemán leiten, guiar, y motiv, motivo).

Akira Kurosawa (1910-1998) es un director de cine japonés, hijo de un oficial descendiente de samuráis. Después de sus estudios, en 1935, se apunta en un programa de aprendices de director en los estudios Nikkatsu. Allí comenzará a trabajar como ayudante del director Kajiro Yamamoto en. Se dedicará a aprender, a escribir guiones y a dirigir su primera película. En 1943 debuta con la película Sanshiro Sugata y en 1950 con la película Rashomon sería conocido internacionalmente. Ganaría el León de Oro en el Festival de cine de Venecia. En 1975 obtuvo un Óscar de la academia por su película Dersu Uzala.

Toshiro Mifune (1920-1997) de padres japoneses, nace en China. Sus primeras colaboraciones con la productora japonesa Toho no son como actor, sino como ayudante de cámara, hasta que un conocido manda su retrato a un casting y es seleccionado. Será cuando conozca al que será su director y amigo, Akira Kurosawa. Trabajarán juntos durante 20 años. Toshiro nunca se cansará de repetir todo lo que le debe, profesional y personalmente a Akira.

Takashi Shimura (1905-1982) desciende de una larga tradición de samuráis. Sus primeros pasos en el mundo del cine fueron de la mano del director Mansaku Itami, pero su asociación con Kurosawa le otorgará más notoriedad. Expresamente para él tendrá un papel en la película Kagemusha (1980). Será su última colaboración juntos.

Los siete samuráis está considerada una de las mejores películas japonesas de todos los tiempos, y una de las más influyentes en el cine. La trama que utiliza Kurosawa en esta película, de reclutamiento y reunión de héroes en un equipo, aparece en películas como Los 7 magníficos (1960) de John Sturges y en Bichos (1998) de John Lasseter

Una inolvidable película que transmite la importancia del trabajo en equipo para anteponerse a las situaciones adversas, además de valores como la esperanza y la bondad humana.

   “No debes buscar tu propia gloria. En la guerra los soldados tienen que trabajar en equipo”. (Samurái Kambei en Los siete samuráis).

 

LA MUJER DEL CUADRO   (12.02.22)

Director: Fritz Lang. Reparto: Edward G. Robinson, Joan Bennett, Dan Duryea, Raymond Massey y Edmund Breon. Guion: Nunnally Johnson. Fotografía: Milton Krasner. Música: Arthur Lange, Hugo Friedhofer.

El profesor Richard Wanley (Edward G. Robinson), después de concluir su clase, se despide en la estación de tren de su esposa e hijos porque van a pasar unos días de vacaciones. Esa noche cenará con dos amigos, el fiscal del distrito Frank Lalor (Raymond Massey) y el doctor Mickael Barkstane (Edmund Breon), en el club donde suelen encontrarse. En el escaparate de al lado del club se expone un cuadro, con un retrato de una hermosa mujer, que los tres amigos han podido contemplar, pero que solo el profesor Wanley ha tenido la suerte de conocer en persona. Alice Reed (Joan Bennet) que así se llama la mujer, invita al profesor Wanley a su casa para enseñarle más bocetos. Una vez en la casa, tendrá oportunidad de ver las pinturas, tomar una copa, pero será también protagonista de algo que no se esperaba y se verá inmerso en un trágico suceso.

   “Un hombre que mata en defensa propia no podrá ser juzgado con el mismo criterio  que un hombre que mata movido por el lucro”. (Richard Wanley en La mujer del cuadro).

La mujer del cuadro es una película sencilla con un buen guion de Nunnally Johnson y que está basada en la novela Once off guard de J.H. Wallis. Esta película es un clásico del cine negro y como tal está llena de referencias a ese género: cigarrillos, alcohol, música, sombras, chantaje, la noche, y cómo no la mujer fatal.

   “Soy soltera, no tengo ningún compromiso y me gustaría beber algo, ¿te parece bien?” (Alicia Reed en La mujer del cuadro)

Es una película que, aunque cuenta una historia criminal, no deja de mostrarnos la psicología de los protagonistas. No es casualidad que, al inicio de la película, aparezca el nombre de Sigmund Freud escrito en la pizarra, en la escena de la clase. Tenemos pues, a Richard Wanley, profesor felizmente casado, amante de su profesión y apreciado por todos. Y a unos amigos, Frank el fiscal y Mickael el doctor, algo mayores que él y con sólidos trabajos. Los tres muestran sus deseos internos y sus inquietudes por el paso de los años, la libertad, el engaño, mientras conversan en el club donde se reúnen periódicamente. A resaltar también la utilización de la lluvia como elemento premonitorio de la tragedia, los espejos como reflejo de aquello que se anhela, la iluminación con claroscuros y el uso de las sombras. Muestra del expresionismo alemán a cargo del gran director Fritz Lang.

   “La carne es fuerte pero el espíritu se debilita por momentos”. (Richard Wanley en La mujer del cuadro)

Fritz Lang (Friedrich Christian Anton Lang 1890-1796), es un soberbio director de cine austríaco que desarrolló su carrera en Alemania y en Estados Unidos. Empezó a estudiar Arquitectura que interrumpió para matricularse en la Escuela de artes Gráficas de Viena. Esta formación artística contribuyó a que se integrara en el movimiento expresionista del que fue uno de sus más importantes creadores. Durante la Gran Guerra se alistó como voluntario en el ejército austrohúngaro, fue herido y durante su convalecencia, en 1916, empezó a escribir guiones de cine. Debutó como director en 1919 con la película Halbblut y emigró a Estados Unidos a causa del nazismo. Rodaría 22 películas abarcando géneros como el bélico, policíaco, el western: La venganza de Frank James, Encubridora y Espíritu de conquista, y cine negro, su género preferido: La mujer del cuadro, Perversidad o Mientras Nueva York duerme. En su obra estaba presente sus dudas sobre la justicia, la persecución del destino, la fatalidad, el deseo, y reflexiones sobre el individuo. En la actualidad la obra de Fritz Lang continúa siendo estudiada por aficionados y especialistas.

Edward G. Robinson (Emmanuel Goldenberg 1893-1973), fue un brillantísimo actor que nació en Bucarest, en el seno de una familia judía. En 1903 su familia decidió trasladarse a Nueva York, allí estudió y se graduó en la Columbia University. Obtuvo una beca de la American Academy of Dramatic Arts y así pudo cumplir su deseo de ser actor. En 1913 se estrena como suplente teatral. Y en 1916 le llega su primera oportunidad como actor secundario. Con la llegada del cine sonoro, en el papel de Rico Bandello en la película Hampa Dorada alcanzará la fama y se convertirá en uno de los más célebres gánsteres del cine de la década de los 30. Aunque su género por excelencia fue el cine negro, también protagonizó películas de aventuras (El lobo de mar, 1941), comedias (6 destinos, 1942) y hasta algún thriller (El extraño, 1946). Su última película fue Cuando el destino nos alcance; fallecería dos meses más tarde, ese mismo año se le otorgó el Óscar honorífico. Nunca obtuvo ninguna nominación a los premios de la Academia.

La mujer del cuadro, una película que nos hace reflexionar sobre la elección que hacemos entre lo establecido y la atracción por lo que está al margen de las normas sociales. ¿Cuál es el destino? ¿Existe la fatalidad?

 

DESTINO BUDAPEST   (26.02.22)

Director: Robert Parrish. Reparto: Dana Andrews, Märta Torén, George Sanders, Audrey Totter. Guion: William Bowers. Fotografía: Ray Cory, Burnett Guffey.

En la embajada húngara en París, Jimmy Race (Dana Andrews), intenta a toda costa, sin conseguirlo, una entrevista con el embajador. Allí conocerá a Jeanne Moray (Märta Torén), reportera como él y que también trabaja en el Herald Tribune. Un compañero de ambos, Barker (Joseph Forte), está destinado en Budapest para cubrir la noticia de la acusación por espionaje de un compatriota americano. Cuando éste es hospitalizado por enfermedad ¿o envenenamiento? Nick Strang (George Sanders), editor del Tribune, pedirá a Jimmy que lo sustituya. Cuando llega a Budapest, Jimmy tratará de recopilar toda la información que Barker ha descubierto. Pero el gobierno húngaro, que se encuentra bajo el dominio soviético, se lo va a poner difícil. Cada vez que tiene que retransmitir a su periódico nueva información, ésta es supervisada por funcionarios del gobierno. Aun así, y conocedor del peligro, Jimmy continuará con sus investigaciones para encontrar la prueba, de un encuentro secreto, que pondría en peligro la tensa calma entre Hungría y la ex Unión Soviética. ¿Conseguirá la noticia?

   “Hizo unos comentarios groseros sobre los reporteros y yo los hice sobre los embajadores húngaros, y sin darme cuenta, tenía los detalles para una historia muy interesante” (Jimmy Race en Destino: Budapest).

Destino: Budapest es una película de suspense y espionaje, cuya adaptación se hizo de un célebre serial escrito por Paul y Pauline Gallico. Se desarrolla en el período de la Guerra Fría, una época activa en espionaje, en especial en los países europeos anexionados por Rusia tras la repartición en la Segunda Guerra Mundial. Posee un argumento muy sólido que se mantiene hasta el final de la película. Una magnífica fotografía de luces y sombras y unos planos brillantes. Sin olvidar las interpretaciones de los protagonistas.

   “¿Qué dirías si supieras que hace muy poco tiempo Andreas Ordy hizo un trato a espaldas de Rusia para liarse con Tito?” (Jeanne Moray en Destino: Budapest).

Destino: Budapest, filmada en las calles de Budapest, una película de espías, contraespías, resistencia, romance y periodismo, describe la censura absoluta de prensa y las dificultades de los periodistas para dar una información certera y veraz.       

   “Voy a poner fin a las acusaciones de que drogamos y torturamos a los prisioneros para hacerles confesar” (Primer ministro Andreas Ordy en Destino: Budapest).

Robert Parrish (1916-1995) nació en Columbus, Georgia. Fue un director, editor y actor de cine que comenzó de niño actuando de extra en películas de Charles Chaplin (Luces de ciudad). También trabajó con John Ford hasta que éste le relegó a la sala de montaje. De montador pasó a convertirse en director. Participó en la II Guerra Mundial y tuvo como jefe en la armada al que consideraba su maestro, John Ford. Juntos, por encargo de la oficina de contraespionaje, rodaron 13 horas de película documental, que pudieran ser usadas como prueba testimonial en la acusación durante los juicios de Nuremberg. En 1947 fue premiado con el Óscar al mejor montaje por la película Cuerpo y alma. En los años 60 rodaría tanto en Europa, Al estilo francés (Francia) Casino Royale (Inglaterra) como en América. Escribió sus memorias que están recogidas en dos libros: Growing up in Hollywood.

Dana Andrews (1909-1992) nació en Covington County, Mississippi. Compaginó los estudios de administración con el trabajo en una gasolinera. En 1940 firmó un contrato con Samuel Goldwing para protagonizar películas del oeste: El forastero, Incidente en Ox Bow, La ruta del tabaco. Durante la década de los 50 combinó sus rodajes de westerns con películas de otros géneros como las de aventuras, comedia, melodrama y cine negro. Este último le consagró a nivel mundial con películas como (Laura).

Märta Torén (1925-1957) Nació en Estocolmo. Fue una actriz de teatro y cine. Su primera película con los estudios Universarl fue Casbah en 1948, remake del musical Argel. Una de sus películas importantes fue Sword in the desert, junto a Dana Andrews. Regresó a Europa y participó en películas como Magdalena, Casa Ricordi, Carta a Sara o La puerta abierta. Murió, muy joven, a causa de un derrame cerebral, mientras actuaba en una obra de teatro.

 

SCARAMOUCHE   (10.09.22)

Director: George Sidney. Reparto: Stewart Granger, Richard Anderson, Eleanor Parker, Mel Ferrer, Janet Leight. Guion: George Froechel. y Ronald Millar. Fotografía: Charles Rosher. Música: Victor Young.

1789 está siendo un año convulso para la monarquía francesa. Igualdad, libertad y fraternidad son tres palabras que empiezan a recorrer todos los rincones de Francia. Los panfletos llegan incluso a manos de la reina Mª Antonieta (Nina Foch), que preocupada por lo que puedan provocar esas ideas revolucionarias, le pide a su buen amigo y admirador, el marqués Noel de Maynes (Mel Ferrer), un virtuoso espadachín, que encuentre y detenga al responsable. Marcus Brutus, que así se hace llamar el autor de los panfletos, es Felipe de Valmorín (Richard Anderson), un joven impulsivo e idealista que lucha por sus ideales. Su amigo íntimo y hermano adoptivo, Andrés Moreau (Stewart Granger), bromista, independiente y despreocupado, no dudará en ayudarle a escapar. En la huida se cruzarán con una mujer, Alina de Gravillac (Janet Leigh), un encuentro que trastocará el corazón de Andrés. Antes ocupado por otra mujer llamada Leonore (Eleanor Parker).

   “Sí, vais a morir, pero no de un balazo, sino en iguales condiciones que él, con la espada, iréis retrocediendo paso a paso hasta que como él os encontréis acorralado. Entonces, yo, Andrés Moreau os mataré como le habéis matado a él”. (Andrés Moreau en Scaramouche).

Scaramouche es una de las mejores películas de capa y espada del cine de aventuras. Está basada en una novela, del mismo nombre, del escritor inglés de origen italiano Rafael Sabatini. Con una narración fluida y brillante, Scaramouche, que combina inteligentemente humor y drama, nos presenta con algunos giros de guion bastante inesperados y algo de supense, dos intrigas, una sentimental y otra la resolución del conflicto entre Andrés Moreau y Noel de Maynes.

   “Andrés, di a mi padre que he intentado no deshonrar su espada”. (Felipe de Valmorín en Scaramouche).

Tiene un buen reparto. Tanto Eleanor Parker, en el papel de frívola independiente de gran corazón e inteligencia, como Janet Leigh, en el de joven y dulce ingenua, están bellísimas y sus interpretaciones son maravillosas. También la interpretación de Stewart Granger como el galán aventurero y fiel amigo; y la de Mel Ferrer como el villano marqués con su cínica sonrisa son fabulosas. Sobresale el cuidado vestuario, exuberante e impresionante y la banda sonora a cargo de Victor Young.

Hay que resaltar varias escenas, entre ellas, las cómicas de mímica, las de la Asamblea Nacional durante los debates y las secuencias de los duelos. Éstas, están perfectamente coreografiadas. Inolvidable el duelo de espadas final que dura casi siete minutos, se rodó sin dobles y sin efectos especiales. Toda una proeza.

   “La libertad debe racionarse entre la minoría que tiene talento para usarla. La igualdad no existe, puesto que la mayoría de los hombres han nacido en el arroyo y ese es su elemento en cuanto a la fraternidad un demente no es hermano de nadie”. (Marqués Noel de Mayne en Scaramouche).

George Sidney (1916-2002) nació en Long Island (New York), injustamente considerado, es un director estadounidense que alrededor de los años 30 fue contratado como mensajero para la MGM. Poco después sería montador y asistente de dirección. Para interpretar su obra es clave conocer que la música es la esencia de sus películas. Tenía una amplía formación musical (tocaba cuatro instrumentos e incluso había dirigido a otros músicos). También realizó películas de otros géneros, como dramas, melodramas y bélicos, pero sin tanto éxito.

Stewart Granger (James LaBlanche Stewart 1913-1993) nació en Londres e inició su carrera cinematográfica en 1933. Estudió arte dramático en la escuela de Webber. Su primera película en Hollywood es Las minas del rey Salomón (1950). Participó en más de 60 películas alcanzando popularidad entre las décadas de los cuarenta y de los cincuenta. En 1956 obtuvo la nacionalidad estadounidense. Se retiró del cine en los años setenta.

Eleanor Parker (1922-20113) nació en Ohio, (Estados Unidos). Después de terminar sus estudios secundarios se marchó a Hollywood para intentar abrirse camino en el mundo del cine. Debutó con un breve papel en la película Murieron con las botas puestas (1941). Su mejor época como actriz fueron los años 50 donde demostró sus facultades interpretativas. Su último trabajo como actriz fue en la película de televisión Fortuna y Asesinato (1991).

Gran película de aventuras, combates de espadas, amores imposibles, amores impuestos, honor, acción y VENGANZA.

 

LA VENTANA INDISCRETA   (24.09.22)

Director: Alfred Hitchcock. Reparto: James Stewart, Grace Kelly, Thelma Ritter, Wendell Corey, Raymond Burr. Guion: John Michael Hayes Música: Franz Waxman. Fotografía: Robert Burcks.

¿Has tenido la ocasión, o tal vez la tentación, de espiar a tus vecinos? A L.B. Jefferies (James Stewart), un aventurero fotógrafo, le ha podido la curiosidad, y obligado como se encuentra a permanecer en una silla de ruedas, con una pierna escayolada, no tiene, o no quiere, otro entretenimiento que mirar por la ventana de su apartamento, a los vecinos del edificio de enfrente. Debido a su convalecencia, todos los días, pasan por el apartamento de Jeff, Stella (Thelma Ritter), una simpática enfermera de la compañía de seguros, para darle masajes, y la encantadora Lisa Carol Fremont (Grace Kelly), su glamurosa y bella novia. Con ellas Jeff compartirá la sospecha de que uno de los vecinos, Lars Thorwald (Raymond Burr), el viajante, ha asesinado a su mujer y planea irse. A contrarreloj, Jeff, Lisa y Stella, deben de conseguir las pruebas que demuestren que Lars es un asesino.

   “¿Cómo empezarías a descuartizar un cuerpo humano?” (L. B. Jefferies en La Ventana indiscreta)

La ventana indiscreta es una de las mejores películas de Alfred Hitchcock, está basada en una historia corta de Cornell Woolrich y en dos asesinatos reales ocurridos en 1910 y 1924. En esta sobresaliente película, Hitchcock plantea dos líneas argumentales. Por un lado, la historia de amor entre Lisa y Jeff, y por otro, la intriga del vecino asesino. Sin necesidad de diálogos, Hitchcock nos introduce en la película mediante un travelling descriptivo, así conoceremos a Jeff, y lo que supuestamente le ha sucedido, mostrándonos una pierna escayolada, una cámara de fotos rota, unas fotos; y también nos mostrará al resto del vecindario de Jeff, presentándonos a la señorita torso, la escultora, los recién casados, el pianista, el matrimonio del perro, la señorita corazón solitario y al viajante y su mujer.

   “Jeff, detente a mirarte a ti mismo, mirar por la ventana para pasar el rato es una cosa, pero como tú lo haces con prismáticos y esas extravagantes opiniones de lo que ves, es enfermizo”. (Lisa en La ventana indiscreta)

Los actores, los decorados y la dirección en La ventana indiscreta, son brillantes. Grace Kelly nunca ha aparecido tan deslumbrante como en esta película. Hace su aparición con un primer plano soberbio, su vestuario espectacular. La película se rodó dentro de los estudios de la Paramount. Se construyeron 30 apartamentos en cinco pisos, algunos de los cuales estaban totalmente amueblados y disponían de agua y electricidad.

   “¿Inteligente? Nada ha causado más problemas a la raza humana que la inteligencia”.  (Stella en La ventana indiscreta)

Hay que destacar que en La ventana indiscreta la música que compuso Franz Waxman tiene una presencia muy fuerte. El personaje del pianista va componiendo el tema “Luisa” a lo largo de toda la historia. Esta película, también, ha servido de inspiración a varios directores. Uno de ellos Woody Allen en “Misterioso asesinato en Manhattan”

Alfred Hitchcock (1899.1980) nació en Leytonstone, Inglaterra. En 1920 entra a trabajar como diseñador de rótulos para la Famous Players Lasky de la Paramount. Este primer contacto con el cine le sirvió para instruirse en técnicas de montaje y dirección artística. Rodó 55 películas completas y dos incompletas. Sus bromas durante los rodajes son famosas. En La ventana indiscreta, el matrimonio que duerme en la terraza fue una de sus víctimas. A cada uno les dio instrucciones contrarias, de ahí la espontaneidad de sus actuaciones. Es el director de cine más famoso y el que más ha influido en otros directores. Pero nunca ganó un Óscar.

Grace Kelly (Grace Patricia Kelly 1929-1982) nació el 12 de noviembre de 1929 en Philadelphia (Estados Unidos). Grace intimó por primera vez con Rainiero en el Festival de Cannes cuando acudió al certamen francés para promocionar “La Angustia De Vivir”. Su matrimonio con él supuso el fin de Grace Kelly como actriz y su transformación en princesa monegasca. Murió en un accidente automovilístico en el Principado de Mónaco.

James Stewart (James Maitland Stewart 1908-1997) nació en Indiana, Pennsylvania. Es uno de los actores más queridos. Nunca recibió clases de artes escénicas, se curtió rodando. Aunque su sueño era ser piloto, abandonó esa idea porque su padre le insistió en ir a la Universidad donde estudió Arquitectura. Firmó un contrato de 1935 a 1939 con la productora Metro Goldwyin Mayer protagonizando pequeños papeles en 29 películas. Interrumpió su carrera como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial en la que participó como piloto de bombardero. Durante los años 60 la producción de sus trabajos fue menguando, alejándose definitivamente de la gran pantalla a principios de los años 80.

“Puedo decir que soy un hombre que ha hecho realidad sus ilusiones de niño. Cuando tenía diez años quería ser actor y piloto de aviación. Ahora puedo decir que he cumplidoestos sueños" (James Stewart).

 

LOS CAÑONES DE NAVARONE   (08.10.22)

Director: J. Lee Thompson. Reparto: Gregory Peck, David Niven, Anthony Quinn, Stanley Baker, Anthony Quayle, James Darren, Irene Papas, Gia Scala, James Robertson Justice y Richard Harris. Guion: Carl Foreman. Música: Dimitri Tiomkin. Fotografía: Oswald Morris.

En Plena II Guerra Mundial, corre el año 1943, dos mil soldados ingleses se encuentran sitiados en la isla griega de Keros, su rescate es imposible, tanto por aire como por mar, porque los alemanes tienen dos potentes cañones estratégicamente colocados en la ficticia isla griega de Navarone, impidiendo el paso y atacando a cualquier flota aliada que se atreva a cruzar el mar Egeo. Tras el fracaso de destruirlos por un escuadrón de bombarderos, el alto mando británico decide un segundo intento, enviando un grupo de seis experimentados hombres a la isla en una misión suicida: escalar el acantilado por una pared de 400 metros de altura hasta alcanzar la cima, llegar al bunker, colocar los explosivos y hacer volar los cañones. Claro está, que ni el tiempo ni los alemanes se lo van a poner fácil.

   “De entrada te encuentras con esa maldita fortaleza en la cumbre de esa maldita roca, luego y en forma de cueva un saliente, no hay quien vea la infernal cueva ni los infernales cañones y el colmo, es que no tenemos una bomba con potencia para volar esa jorobada roca". (Jefe de escuadrilla en Los cañones de Navarone)

Los cañones de Navarone es una película bélica con un ritmo formidable y unos ingeniosos diálogos, donde cada escena es una sucesión de sorpresas, y donde se entremezclan grandes dosis de humor, ternura, crueldad y acción, mucha acción. Siendo una película bélica, esta nos plantea, según vamos conociendo a los personajes, cómo el ser humano actúa y cómo afloran, cuando son expuestos a situaciones límite, sentimientos de odio, amor, rencor, amistad, coraje, responsabilidad… Los lazos que les unen y las enemistades que deben dejar a un lado para cumplir el objetivo.

   “No puede fracasar porque el martes a medianoche mandaremos destructores por el canal de Navarone para sacar a los hombres de Keros. Si esos cañones no están inutilizados 6 barcos más irán al fondo del Egeo”. (Comodoro Jensen en Los cañones de Navarone)

Todos los personajes están brillantes en sus papeles. En el de capitán Keith Mallory, reconocido alpinista, sobresale, como siempre, un extraordinario Gregory Peck, en el del cabo Dusty Miller, experto en explosivos y un tipo sarcástico, David Niven en uno de sus mejores papeles, en el de coronel Andrea Stravos hombre duro y poco hablador, el camaleónico Anthony Quinn, en el de mayor Roy Franklin, el señor suerte, un correcto Anthony Qualy; Spyros Pappadimos (James Darren), hijo del jefe de la resistencia griega y Carnicero Brown (Stanley Baker), un especialista en explosivos. A este comando se les unirá dos valientes mujeres de la resistencia, María Pappadimos (Irene Papas) y Anna (Gia Scala)

Los cañones de Navarone es una adaptación de la novela homónima del escritor Alistair MacLean, cuya experiencia como miembro de la Armada Real y participación en el bloqueo de Creta le sirvió de inspiración para escribir la novela. Fue rodada principalmente en Rodas y proximidades de Atenas.

John Lee Thompson (1914-2002) es un director británico que comenzó en el cine como actor en 1934. Obtuvo premios dentro y fuera de Inglaterra y se le considera un “artesano” porque ha sabido convertir guiones convencionales en sólidas obras cinematográficas. Tanto Gregory Peck en El cabo del terror y El oro de McKenna como David Niven en Eye of the devil y Las cadenas de la libertad, volverían a trabajar con él.

Como anécdota contar, que Anthony Quinn era un excelente y empedernido jugador de ajedrez. Jugaba entre escena y escena aprovechando los descansos, ganando a todos, hasta que apareció el hijo de 14 años de David Niven, que era también un gran jugador, y le venció. No tuvo más remedio que encajar las bromas del equipo.

“Miller, cuando se lleva un uniforme y se lleva como es debido, no es difícil matar, a veces cuesta más no matar”. (Capitán Mallory en Los cañones de Navarone).

 

MANOS PELIGROSAS   (22.10.22)

Director: Samuel Fuller. Reparto: Richard Widmark, Jean Peters, Thelma Ritter, Richard Kiley. Guion: Samuel Fuller. Fotografía: Joe MacDonald. Música: Leigh Harline.

Skip McCoy (Richard Widmark) es un carterista que acaba de salir de la cárcel. Una mañana que viaja en metro, y a pesar de saber que si es detenido de nuevo puede volver a la cárcel de por vida por ser su cuarta condena, le roba la cartera a Candy (Jean Peters), una joven que, sin saberlo, está siendo utilizada por su antiguo novio Joey (Richard Kiley) como correo para pasar información a agentes soviéticos. Lo que desconoce Skip es que la cartera robada contiene un microfilm con información secreta, y que acaba de desbaratar dos importantes operaciones: la entrega de dicha información y el intento de detención por parte de agentes del gobierno. Ahora se encuentra involucrado en un asunto grave: por un lado, corre peligro su vida y por otro está en riesgo la seguridad nacional.

   “Esa película que ha robado tiene informes oficiales reservados. Llevamos siguiendo a la muchacha hace meses y cuando íbamos a detener a un agente rojo importante que iba a recibir una película de ella, vas tú, intervienes y lo estropeas”. (Agente del gobierno en Manos peligrosas)

Carteristas, microfilms, agentes del gobierno, comunistas, confidentes, espías. Con todos estos elementos, Manos peligrosas, considerada como una de las mejores del cine negro norteamericano de los años 50, es una película con fuerza narrativa y un argumento trepidante, tenso y a la vez violento. Hay que destacar muchas secuencias en la película que transmiten con intensidad todo lo que no se dice con diálogos: las miradas de los dos policías a Candy en el vagón del metro, la aparición de Skip; la mirada de Joey a Candy cuando ésta le cuenta que la han robado. A destacar también los numerosos primeros planos, muy expresivos, de los protagonistas, como por ejemplo en las sensuales escenas entre Skip y Candy.

   “¿Qué te ocurre que estás tan nervioso? Deberías alegrarte, yo te lo he encontrado, ¿no? Él tiene lo que tú buscas, así que te doy su dirección y vas a pactar con él”. (Candy en Manos peligrosas)

Hay momentos espectaculares protagonizados por el trio protagonista, cuyas actuaciones son soberbias. Uno de ellos, cuando se conocen Skip y Candy en la cabaña de él. O cuando descubrimos cómo refresca Skip las cervezas. Extraordinaria la escena de Moe, la confidente, en la comisaria, preguntando qué técnica es la que usó el delincuente. A destacar también las escenas de peleas, puñetazos y hasta del crimen. En todas se refleja la realidad que el director quería contar de los desfavorecidos o marginados de la sociedad norteamericana.

   “Mire, hay quien vende uvas, garbanzos, armas; yo vendo informes; Skip no se enfada, se da cuenta pero nuestra vida es diferente a la de todos y si se enfada alguna vez es porque dice que le vendo barato”. (Moe en Manos peligrosas)

Samuel Fuller(Samuel Michael Fuller 1911-1997) fue un director de cine, además de escritor, guionista, periodista, reportero. Alternó la labor periodística con la de escritor de cuentos y novelas policíacas. Se le considera un cineasta peculiar y único con una obra heterodoxa. Ha sido fuente de inspiración para directores como Martin Scorsese, Quentin Tarantino o Jean-Luc Godard.

Jean Peters (Elizabeth Jean Peters, 1926-2000) se llevó el papel de Candy tras muchas dudas del director, y, sobre todo, después de los descartes de actrices como Marilyn Monroe, Ava Gardner o Shelley Winters.

Richard Widmark (1915-2008). Sus inicios fueron en el teatro y en la radio. Su debut en el cine fue en 1947 en la película El beso de la muerte, donde hace el papel de un asesino que tira por las escaleras a una anciana paralítica.

Thelma Ritter (1902-1969). Sus primeros pasos fueron en teatro y en programas radiofónicos. Famosa por su papel en La ventana indiscreta (1954) donde interpretó a la enfermera de James Stewart. Ha sido nominada en seis ocasiones a los premios Óscar, y ganado un premio Tony.

Manos peligrosas, una película que habla de la violencia criminal y de amor sincero.

   “Deja las manos quietas, Skip, y sírvete de la cabeza”. (Moe Williams en Manos peligrosas).

 

LA MUJER FANTASMA   (05.11.22)

Director: Roy del Ruth. Reparto: Billie Burke, Carole Landis, Joan Blondell, Roland Young. Guion: Jonathan Latimer, Gordon Douglas. Fotografía: Norbert Brodine. Música: Warner R. Heymann.

Ann Carrington (Carole Landis) viaja con su buena y divertida amiga Gail Richards (Joan Blondell) a visitar a su padre, Henry Carrington (H. B. Warner), que vive en una sombría y gran mansión, junto a una peculiar y fantasmagórica servidumbre, y al cual no ve desde que su madre murió cuando era muy pequeña. El viaje no va a ser ni fácil, ni tranquilo; durante el trayecto, un desconocido dispara a la rueda del taxi provocando que vuelque y que casi caigan por un precipicio. Mientras Bob (Dennis O’Keefe), el taxista, trata de solucionar la avería del taxi, Gail y Ann deciden hacer autostop para continuar su viaje. Las recogerá un simpático vecino, Cosmo Topper (Roland Young) y su miedoso chofer Edward (Eddie Anderson). Cuando llegan a la mansión, el recibimiento a las dos jóvenes, de Lillian (Rafaela Ottiano) una siniestra ama de llaves, Rama (Trevor Bardette) un mayordomo taciturno y el extraño doctor Jeris (George Zucco), no puede ser más frío y a la vez peligroso. Solo el padre, el Sr. Carrington, se muestra amable y feliz por las recién llegadas. Pero la felicidad durará poco, pues esa misma noche, de nuevo el asesino, que anteriormente ha fallado dos veces en su intento de acabar con la vida de Ann, lo volverá a intentar. Pero en esta ocasión se va a equivocar de víctima.

   “Según el testamento de tu madre, todo será tuyo a partir de mañana”. (Henry Carrington en La mujer fantasma)

La mujer fantasma es una divertida película que está basada en una de las novelas del escritor americano Thorne Smith, muy popular en los años 30. Los elementos que predominan en ella: crimen, comedia y suspense, están muy logrados. Las situaciones de intriga, el misterio, mezclado con los personajes disparatados, pues no es fácil adivinar quién es el asesino, hacen que nos mantengamos atentos a la trama.

   “Ha estado esperando el día de su llegada con gran impaciencia. Confío que no ocurra ningún incidente que vuelva a apartarle de su lado”. (Dr. Jeris en La mujer fantasma)

El reparto es también un punto fuerte de la película, además de los diálogos divertidos y los efectos especiales que sorprenden y se mantienen muy bien a pesar de los años transcurridos; no hay que olvidar que obtuvo dos nominaciones para los Oscar, sonido y efectos especiales. A destacar las alocadas y simpáticas escenas del fantasma cuando se presenta en la casa de Cosmo para pedirle ayuda, porque quiere averiguar lo que ha sucedido, o cuando se montan en el coche para volver a la mansión. Resaltar, también, las actuaciones del asustadizo Eddie, el chofer, el torpe policía o la celosa mujer de Cosmo.

   “Las olas, olas enfurecidas día tras día, noche tras noche rompiendo con furia sobre las rocas de ahí abajo, llevan 20 años llamando, llamando, llamando a alguien que nunca responde”. (Lillian, ama de llaves en La mujer fantasma)

Roy del Ruth (1893-1961) fue un director de cine estadounidense que dio sus primeros pasos como director de cortometrajes. Posteriormente escribiría multitud de guiones de películas mudas. A finales de los años 20, trabajando para la Warner, dirigió algunas de las primeras películas sonoras, la mayoría musicales, que se han perdido. Llegó a ser a finales de los años 30 uno de los directores de mayor prestigio y mejor pagados de Hollywood.

Joan Blondell (1906-1979) fue una importante actriz de Hollywood de los años 30, especialmente en películas de corte humorístico y musical. James Cagney y Dick Powell fueron compañeros suyos en varias películas. Durante los años 50 trabajó con mayor asiduidad en el teatro, donde también interpretó a personajes humorísticos, vivarachos y perspicaces. Por su interpretación como actriz secundaria en No estoy sola (1951), un drama junto a Jane Wyman y Charles Laughton, fue nominada a un Oscar que finalmente no ganó.

Carole Landis (Frances Lillian Mary Ridste 1919-1948), de ascendencia noruega por parte de padre y polaca por parte de madre, fue una actriz que debutó en producciones infantiles teatrales. A partir de 1937 inició su trayectoria en Hollywood, interviniendo como extra en papeles breves. En 1939 cambió su suerte al ser contratada por Hal Roach para protagonizar su película Hace un millón de años. A mediados de los años 40 apareció en algunas obras teatrales y se implicó en causas sociales como la lucha contra el cáncer.

La mujer fantasma una película de intriga y humor para pasar un rato divertido.

 

CALABUCH   (19.11.22)

Director: Luis García Berlanga. Reparto: Edmund Gwenn, Valentina Cortese, Juan Calvo Doménech, Mario Berriatúa, María Vico, José Isbert, José Luis Ozores, Franco Fabrizi. Guion: Leonardo Martín, Florentino Soria, Ennio Flaiano, Luis García Berlanga. Música: Guido Guerrini, Angelo Frnacesco Lavagnino. Fotografía: Francisco Sempere.

Un reconocido científico, el profesor Hamilton (Edmun Gwenn), cansado de que sus investigaciones científicas se utilicen con fines militares, huye de su ciudad y llega a un pueblecito costero español llamado Calabuch. Una vez allí, al darse cuenta de que nadie le reconoce, empezará a relacionarse con todos los habitantes. Primero se topará con dos amigos que se dedican al contrabando y que huyen con un paquete. Estos le pedirán al profesor que lleve el paquete a un tal Langosta (Franco Fabrizi). Buscando quién es para entregarle el paquete, conocerá a Vicente (Manuel Alexandre), que pinta a mano nombres en los barcos; luego conocerá a Eloisa, la maestra del pueblo (Valentina Cortese) que le echará del colegio por alborotar la clase. Al final llegará hasta Matías (Juan Calvo Doménech) el guardia civil del pueblo, autoritario y benevolente a la vez, que le confundirá con un vagabundo y le encerrará en la misma celda que al Langosta. ¡Por fin le ha encontrado! Y también la paz, el disfrute del día a día y 928 amigos.

   “¿Y qué es lo que usted quiere? ¿Hacer pillerías con un tipo como el Langosta? Bueno, tal vez la culpa no sea suya sino de la sociedad”. Maestra Eloísa en Calabuch).

Calabuch, película de narrativa ágil, está escrita por Luis García Berlanga, con la colaboración de Ennio Flaiano, Leonardo Martín y Florentino Soria. Es una comedia familiar y tierna que ha sabido mantenerse con el paso del tiempo, que retrata, fielmente, las relaciones entre los habitantes y las costumbres de la época, y donde la mayoría de los personajes son entrañables y bien definidos: el cura, el jefe de la Guardia Civil, la maestra, el farero, el contrabandista… tienen la misma importancia.

   “Si usted no sabe jugar por teléfono, ¿por qué se lo ha instalado? (Don Ramón el farero en Calabuch).

Son muchas las escenas simpáticas que aparecen en la película, un ejemplo es la de Don Ramón, el farero (Pepe Isbert), jugando en la distancia al ajedrez con Don Félix, el cura (Felix Fernández); otro cuando el profesor está haciendo gimnasia en la playa, o cuando el intento de toreo durante las fiestas patronales, o la del lanzamiento de los cohetes.

   “Si establecemos una serie de explosiones en cadena, el cohete adquirirá una gran velocidad y una altura enorme”. (Profesor Hamilton en Calabuch).

Luis García Berlanga (1921-2010) es un director y guionista valenciano imprescindible en la historia del cine español. Abandona la universidad para enrolarse en la División azul. A la vuelta, en los años 40, se matricula en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas. Dos de sus obras más importantes son, Plácido de 1961, con Cassen y José Luis López Vázquez, y El Verdugo de 1963, una comedia negra con Pepe Isbert. En 1986 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y en 1993 el Goya al mejor director por la película Todos a la cárcel. Su cine se puede definir como coral, narrado en planos secuencia, con toques de sátira, farsa y humor negro.

Edmund Gwenn (Edmund Kellaway 1877-1959): sus comienzos fueron en el teatro y aunque tenía una prolífica carrera a sus espaldas, actuó en más de ochenta películas, alcanzó el éxito ya en la vejez. Su último trabajo en el cine fue de protagonista en Calabuch.

Una curiosidad: Berlanga tiene como firma que aparezca la palabra “austrohúngaro” en todas sus películas. ¿Serías capaz de recordar la escena en la que se menciona dicha palabra en Calabuch?

Calabuch, ganadora del premio OCIC del Festival de Venecia en 1956, nos habla de la búsqueda de la felicidad, de tener una vida sencilla, del respeto, la solidaridad y del amor entre las personas.

“¿Sabes por que me gusta Calabuch? Porque aquí cada uno hace lo que le gusta”. (Profesor Hamilton en Calabuch).