El SuperDiez

 La lista de éxitos del cine en España

 FILA DIEZ   Josemanuel Escribano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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EN UN LUGAR SALVAJE   (12.06.21)

Dir.: Robin Wright. Pro.: Holly Gibney, Leah Holzer, Lora Kennedy, Peter Saraf, Allyn Stewart. Gui.: Jesse Chatham, Erin Dignam. Int.: Robin Wright, Demián Bichir, Sarah Dawn Pledge.

 

Robin Wright es una estupenda y muy conocida actriz; modelo en su adolescencia e intérprete de 60 títulos de cine y televisión desde su debut a los 17 años con La rosa amarilla (1984), su carrera comprende algunos inolvidables como La princesa prometida, Forrest Gump, Mensaje en una botella, El protegido, Nueve vidas, Millennium, Wonder Woman y, por supuesto, House of Cards. Y ha hecho un par de cosas de muchísimo riesgo, como dirigir un largometraje y casarse con Sean Penn.

Superado lo segundo, nos centraremos en lo primero, su debut en la dirección de cine con En un lugar salvaje, la película que también protagoniza. Ella es Edde Holzer, una mujer arrasada por una tragedia familiar. Sola y con una vida sin rumbo, decide abandonarlo todo y marcharse hacia lo desconocido. Este punto de partida la emparenta irremediablemente con la Fern de Nomadland, pero enseguida acaban las semejanzas. Al menos, entre las protagonistas; porque mientras Fern se mueve sin cesar y pelea por un futuro, Edee se instala en lo más recóndito de las Montañas Rocosas y permanece inmóvil sin ninguna esperanza ni deseos de vivir en comunidad. Su duelo la aparta de las gentes, de la civilización y de todo cuanto formaba su existencia anterior.

Encuentra una cabaña abandonada, lleva allí los víveres y herramientas que puede transportar y afronta su inmediata y definitiva soledad. Esta es la clave del argumento, muy brillante en esta primera parte: nadie sabemos realmente en qué consiste la soledad de los demás; cómo la sobrellevan, qué sueños, qué miedos, qué fantasmas la pueblan; cómo la asumen, la soportan o sucumben; cómo acaba el desigual combate.

A Edee sí la vemos pelear, casi cada minuto. Una majestuosa Robin Wright compone este personaje tremendo, silencioso, valiente y tenaz hasta el límite de sus fuerzas.---

Que poco a poco van debilitándose, al ritmo que sus provisiones escasean, la casa se tambalea y la naturaleza le muestra su lado más hostil, convirtiéndose en protagonista principal de la historia con toda su inmensidad: el viento es ahora un huracán, el río ruge con violencia, la lluvia es diluvio feroz y pronto nieve que todo lo cubre y lo hiela.

Edee sucumbe y se deja ir. Y solo la salva in extremis la aparición de Miguel, un avezado cazador que la descubre casi por casualidad. Llama en su auxilio a Alawa, una enfermera del poblado más cercano, y entre los dos consiguen sacar a Edee de su postración. Se inicia entonces una relación entre Miguel y ella, que empieza por intentar asimilar las nociones más básicas de supervivencia y alimentación, y acaba por forjar una amistad sólida y mutuamente beneficiosa.

Quizá la película decaiga un poco en su emoción en esta segunda parte, que tiene menor dramatismo personal -la soledad es ahora conocida y compartida- y un desarrollo más previsible y menos exigente; sin embargo, el mensaje que subyace también tiene validez y es consecuente con la situación inicial: tras el dolor, esperanza; tras la tragedia y la pérdida, la posibilidad de una transformación personal basada en la solidaridad y la generosidad.

En cualquier caso, la capacidad narrativa y visual de Robin Wright queda demostrada. Con un plus para su director de fotografía Bobby Bukowski, capaz de retratar la naturaleza en todos sus aspectos, Wright conduce el relato y a sus protagonistas -incluida ella, algo siempre complicado- con absoluta solvencia. A los dos lados de la cámara, ella es la dueña de En un lugar salvaje, una película sincera, muy bien elaborada y muy interesante.

    

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